Los mandos de la WII son una maravilla de la ingeniería y gastan poca energía comparándola con el uso que se hace de ellos. Pero, para evitar tener que esperar la carga de las pilas o comprar nuevas, hay cargadores y baterías recargables que nos hacen la vida más fácil y recargan los mandos mientras no estamos jugando. En tienda cuestan 30 euros, pero seguro que con poco buscar, se encuentra algo más barato en dólares.
Si tienes un flash externo, las pilas recargables sólo responden bien cuando están razonablemente llenas. A medida que se van vaciando, van perdiendo potencia y, sobre todo, hacen que el flash tarde más en cargar. (A mí casi me dejan tirado en una boda civil, que dura como 10 minutos). [Esta sugerencia viene inspirada por una de Nan sobre las baterías para la Wii].