Si eres aficionado a la fotografía, especialmente a la macro o a la de retratos, obtendrás unos resultados impresionantes. Eso sí, hay que tener una cámara reflex (o, al menos, una no compacta) y practicar mucho, que los flashes son muy traidores. Los precios oscilan entre los 100 y los 600 euros, aunque los más baratos puedan resultar tentadores, suelen carecer de funciones muy útiles como el ETTL.