hoy en día respondemos muy a la ligera, a preguntas tan complejas como, "Oye, ¿tú eres feliz?", inmediatamente se escucha "Pues claro". Y yo pregunto, ¿de verdad?, conozco a muy pocas personas que se hayan parado a pensarlo más de 1 o 2 segundos cuando esta engloba tanto y nos la planteamos tan poco. Creo que deberíamos pararnos con más frecuencia en silencio y observarnos a nosotros mios, preguntarnos: ¿lo estoy haciendo bien? ¿soy feliz? ¿estoy cumpliendo mis sueños? ¿que hago mal? ¿soy consciente de lo que tengo, de quien tengo a mi lado? ¿se lo hago ver? y ese tipo de preguntas que no tienen una respuesta inmediata